Esteban condenado a no ser feliz desde que perdió la memoria y parte de su vida. María de la Luz es la niña de sus ojos, una imagen recurrente de su pasado perdido y que él ignora, es la madre de su hijo.
Camila trata de ganarse la confianza del delincuente y le regala unos cigarros. Esteban le dice a Alejandro que es obvio que su verdadero interés en destruirlo es sustituirlo ante los inversionistas extranjeros y le aconseja que sea prudente y no se meta con él. Federico y Cristian se caen a golpes y crean un gran alboroto en la cancha donde compiten.
T1E107 45 min