Llámame Fitz
Llámame Fitz es una serie sobre un desgraciado, alcohólico y atractivo, que atormenta a sus ingenuos compañeros de trabajo, se acuesta con cualquier mujer que respire y cree que su vida es perfecta.

¡Qué se joda el ayuntamiento!
Tras una orden de demolición que clausura The Summer Wind en la noche de su inauguración, Fitz se propone averiguar quién quiere meterse con él… para meterse con ellos primero.

Pulp Fiction Light
Cuando la identidad de Fitz es eliminada "por accidente" de los registros de la ciudad, él y Larry viajan a Miami para que un reacio Ken le dé el certificado de nacimiento completo a Fitz.

El homicidio de la virginidad
Con fondos desesperadamente escasos para continuar con su campaña, Fitz decide seducir a la élite adinerada del club de campo local en busca de donaciones.

Ascenso y caída del hombre étnico
Con Chester Vince firmemente al mando del voto multicultural, Fitz se propone demostrar que él también es amigo de los grupos étnicos.

¡Sexo a cambio de votos!
La táctica de Fitz de obtener sexo a cambio de votos fracasa cuando la presidenta de la Asociación de Damas termina muerta y el toque femenino de Larry resulta ser más un estorbo que una ventaja.

El escándalo seminal
La campaña de Fitz "El último hombre honesto" corre el peligro de que Barry, un malhumorado veinteañero que afirma ser el hijo ilegítimo de Fitz, la arruine.

La superlegítima muerte de Meghan Fitzpatrick
Cuando su popularidad asciende, Fitz se propone asegurar su victoria obteniendo el voto de la compasión.

Dios, ¿estás ahí? Necesito hablar con Frank
Como Fitz no puede formar parte de la estafa religiosa de Ken y Elaine, decide que si no puede unirte a ellos, los vencerá... y crea su propia religión.

Desafío etílico
Fitz descubre que ser concejal de la ciudad no le da realmente el poder de hacer... bueno, nada, así que se propone hallar otra manera de derogar la ordenanza y abrir su bar.

El apocalipsis según Fitz
Cuando el alcalde Fitz da paso a un mundo de "Martes de mamadas" y talleres clandestinos en las guarderías, Larry se da cuenta de que solo hay una persona que puede detenerlo: su buena y vieja conciencia, Larry.

Y el bebé trae… ¡mierda!: Parte 1
Después de que Larry logra que encierren a Fitz en la cárcel en un intento mal pensado de reparar su relación con Ken, Fitz descubre que solo hay una cosa que se interpone entre él y la supervivencia: un cereal de desayuno con sabor frutal.

Y el bebé trae… ¡mierda!: Parte 2
Con Ali de parto, Fitz se propone recuperar la concesionaria antes de que nazca su hijo. Lo último que quiere es que el niño piense que su padre es un perdedor.
