Al abordar un crimen, la única solución del investigador es hacer que las pistas hablen. No existe el crimen perfecto. Agresión, secuestro, asesinato... el culpable siempre deja huellas a sus espaldas.
El 31 de marzo de 2003, los bomberos fueron llamados a un incendio en una urbanización de Meyrargues, cerca de Aix-en-Provence.
S2E6 56 min